miércoles, 27 de diciembre de 2017

Declaración de principios

Estéril 
Teórico 
De todo
Militante 
De nada
       Efraín Huerta

Todo por hacer es difícil en sí. Me costó mucho trabajo decidirme a abrir un blog y ponerme a escribir sobre cualquier cosa. Incluso pensar en la primera entrada ha sido todo un ir y venir sobre todo lo que uno puede decir; la carta de presentación.
He decidido, pues, hacer una declaración de principios. Una cosa un tanto solemne y sobre todo innecesaria. Pero, ¿qué cosas no son innecesarias?...
Un poco acerca de mí
Hay algo que (retomando a Borges) suelo llamar la ilusión de Evaristo Cariego: aquella reflexión sobre un hombre contándole a otro la vida de un tercero que no conoció. Toda recreación de los hechos es imprecisa, y me disculpo por no poder evitar eso. No me conozco, pero sé algunas cosas sobre mí. 
Puedo decir por principio, que soy músico y ávido lector; sin pretender menospreciarme, escribo y también borro. 
Nací hace tanto que no me acuerdo del día exacto. Sé que he amado un montón de veces; que estudie algunas cosas; que se me da fácil el divagar. También colecciono preguntas que me asaltan y que me gusta tener sin respuesta, por ejemplo: Cuando uno es concebido ¿viene al mundo despierto o dormido?.

Principios y finales
Siempre he creído que resulta demás hablar de uno mismo, y he tratado de no hacerlo demasiado. Es decir, en todo lo que uno dice, ya se adivina qué y quién es uno. Así que al final nos conocemos por convivir. Hasta aquí, agradezco a quién se haya tomado el detalle de leerme.
Principio uno: Puedo cambiar de opinión muy fácil, si el caso lo amerita.
Principio dos: No temo admitir cuando me equivoco, entonces siempre busco corregir lo que haya que corregir.
Principio tres: Antes que criticas y sentencias, todo cuanto digo son comentarios.
Principio cuatro: Me gusta aprender y siempre agradezco cuando se me enseña algo que no entiendo o desconozco.
Principio cinco: La música es mi pastor; nada me falta.
En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos infinitos. 
A lo largo de mis días, por siempre viviré. (a la manera de Billy Pilgrim)

Principio cínico: Mi vida podrá ser una completa mentira, pero lo que escribo es solo la verdad.
Principio seis: La poesía es la única verdad.
Principio siete: Todo cuanto hay por decir, ya ha sido dicho.
Príncipe ocho: Ya veremos que resulta, el asombro como modo de vida.
Principio nueve: Un espacio para cualquier cosa que se haya olvidado u omitido.
Desde el no lugar, por el primer sendero a la mano. 
                    Gregorio.

Arborescencias: frutos simbólicos y raíces secretas de los árboles

Escribir es mi manera de ordenar el pensamiento. Publicar es a penas un capricho ajeno a todo lo que atañe escribir. Incluso, siendo extremi...