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Mostrando las entradas de 2018

Antología de cuentos sobre antropofagia: BIII. 1. Sesión Secreta

Este cuento pertenece a la rama de lo cocido. Encontramos un canibalismo sistemático; diseñado y estandarizado incluso justificado por una tradición cultural. Entonces entra en la categoría de banquetes.
En el ámbito literario, pretende ser la traducción del texto de una sesión llevada a cabo en algún país africano; pertenece al libro Historias de Mala Muerte.

INFORME DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR HAMAMI NUMARUH ACERCA DE LA AYUDA A LOS PUEBLOS SUBDESARROLLADOS, PRONUNCIADO ANTE EL PARLAMENTO DE SU PAÍS EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1962Traducido del francés por Max Aub(Nos ha parecido mejor dar el texto taquigráfico —corregido— de la sesión celebrada en Turandú, el 28 de septiembre de 1962, que no las resoluciones públicas que, al fin y al cabo, no reflejaron exactamente el sentir de la mayoría, de acuerdo con la tesis de Hamami Numaruh; se impuso la experiencia del presidente M'kruDoval.)   A las 18.45 p.m. O. C. T., frente al gobierno en pleno, presidido por M'Kru Doval, las comisiones d…

Antología de cuentos sobre antropofagia: BI. 1. Sandwichs

Ahora un bocadillo, un tentempié antes del banquete humano; este extraño cuento de Salvador Humberto, obra conciente de su naturaleza ficticia, obra de cocina sencilla. Acompáñese con café...
   Recuerdo que le conocí en mi infancia.
   Me sorprendío su figura extraña. Era un hombre alto, que podía tener más o menos veinte y ocho años.
   Intensamente pálido. Vestía de negro, sin duda porque no tenía otro vestido que aquel que siempre llevaba. Traje verdoso, sucio, raído.
   Su mirada comprimía profundo dolor. Tenía una sonrisa superficial que desgarraba los labios tristemente.
   Usaba un enorme sombrero que debía tener su misma edad.
   Pero lo que más me llamó la atención fue  su melena. Le caía hasta los  hombros. El pelo castaño y ligeramente ondulado, partido en la mitad, le daba apariencia de colegiala.
   Ingenuamente, le quedé mirando largo rato. Él me sonrió, quiso insinuarse, se acercó a mí, pero yo me alejé de él apresuradamente.
   Para que mi cuento resulte completo, me a…

Antología de cuentos sobre antropofagia: AI. 1. El antropófago

Llegados a los diez textos en mi Antología de Cuentos Musicales me puse a ver la labor en retrospectiva. Es momento de dejar la colección en pausa, por dos razones: la primera, ya no tengo libros que contengan historias musicales, entonces voy a seguir leyendo, buscando y haciendo selección; la segunda, he decidido reunir una nueva antología con cuentos, pero ahora, sobre antropofagia. Este es otro de esos temas que me producen singular interés por toda su significación, y todas sus dimensiones psicológicas y culturales. Quizá después, con el contubernio de festines humanos, pueda hacer una fenomonología del canibalismo...
   El primero que he seleccionado es El antropófago de Pablo Palacio, una de las figuras clave de la narrativa vanguardista latinoamericana: una platillo servido crudo, con prisa...

   Allí está, en la Penitenciaría, asomado por entre las rejas su cabeza grande y oscilante, el antropófago.
   Todos lo conocen. Las gentes caen allí como llovidas por ver al antropóf…

Eufoneología: diccionario de neologismos, palabrario literario y nonsense

[Guía de uso: las palabras nuevas aparecerán después de un en cursiva. Las que se han agregado desde antes aparecen después de un en cursivas ynegritas.]Empiece ya
La farandolina en la lejantaña de la montanía
El horimen bajo firmazonte
[...]
Empiece ya
La faranmandó mandó liná
Con su musiquí con su musicáLa carabatina
La carabantú
La farandosilina
La Farandú
La Carabantantá
La Carabantantí
La farandosiá
La faransíTales son algunos versos del canto V de Altazor o el viaje en paracaídas de Vicente Huidobro; cargados de juegos de palabras, de invenciones agradables al paladarpronunciar. Luego en el canto VII:Tralalí
Lali lalá
[...]
MonlutrellaMonluztrella
[...]
Mitrapausa
[...]
Tralalá
ai mareciente y eternauta
[...]
Temporía
[...]
Lunatado
[...]
Plegasuena
Cantasorio [...]
[...]
Tempovío
Infilero e infinauta [...]
[...]
LalalíLa algarabía; quizá la ebriedad de las sílabas: me fascina el nonsense, palabras despojadas de significado y resignificadas; rotas y rearmadas. Huidobro es uno entre mil de los que hablaron…

Antología de cuentos musicales: 9. Rito de Sikán y Ekué

La mitología de todos los pueblos y naciones es rica en historias que aluden a la música, su origen, su significado y sus instrumentos; están por ejemplo el mito de La Lira de Orfeo, la cual le fue entregada por Apolo y que él modificó agregando dos cuerdas más a las 7 que ya tenía, para rendir homenaje a las Musas; o la leyenda de un enviado del emperador Hoang Ti, que en el siglo VI a. C. recibió del mítico Ave Fénix la revelación de los doce sonidos de la escala, y que, además le construyó 12 flautas, una para cada sonido.
   Este cuento (que en realidad es un mito) es el epígrafe del capítulo Seseribo (si se le puede llamar capítulo) de la novela Tres Tristes Tigres de Guillermo Cabrera Infante. Obra rebosante de música, por su puesto, y magia. En dicho capítulo, Cabrera Infante presenta a Eribo, un bongosero cubano convertido en agente de publicidad —dicho sea de pasó, el personaje que más simpatía me causa de la novela— que retoma su carrera de música al tiempo que cuenta su …

Antología de cuentos musicales: 6. Maese Pérez el Organista

Esta leyenda fue escrita por Bécquer cuando tenía 25 años. Es una completa invención de él, ya que antes de ella, no figura en ningún sitio referencia alguna a éste fantástico suceso. En esta prosa he leído algunos de los pasajes más bellos que alguien haya escrito para describir música. Está dividida en cuatro episodios de los cuales el tercero y el cuarto son mis preferidos. Resta decir: 4/4.(Leyenda Sevillana)   En Sevilla, en el mismo atrio de Santa Inés, y mientras esperaba que comenzase la misa del Gallo, oí esta tradición a una demandadera del convento.
   Como era natural, después de oírla aguardé impaciente que comenzara la ceremonia, ansioso de asistir a un prodigio.
   Nada menos prodigioso sin embargo, que el órgano de Santa Inés (1), ni nada más vulgar que los insulsos motetes (2) con que nos regaló su organista aquella noche.
   Al salir de la misa no pude por menos que decirle a la demandadera con aire de burla:
   —¿En qué consiste que el órgano de maese Pérez suena a…